.

.

15 octubre 2012

 
 
 
 
Cuántos días sin ti, sin sentirte, sin tenerte.
Cuántas puestas de sol de rojos atardeceres,
cuántas noches de insomnio y fríos amaneceres.
 
 
Cuántos días de lluvia de nubarrones grises.
Cuántas lunas llenas, menguantes y crecientes
Cuántos días más sin sentirte, sin tenerte.
 
 

5 comentarios:

  1. Cuántos...
    A veces parece mentira que ni siquiera el paso del tiempo mitigue un sentimiento.
    Precioso Lara. Un abrazo.

    ResponderEliminar
  2. Amiga dicen que el tiempo lo cura todo pero hay "enfermedades" que son incurables y se tiene que aprender a convivir con ellas de la manera menos dolorosa o simplemente sintiendo sin que nos duela lo que sentimos.

    Un enorme abrazo.

    ResponderEliminar
  3. Gracias por tu visita. Me gustaria me sigas en mi otro blog. http://marylinlagata.blogspot.com/2012/10/mis-instantes-en-el-tiempo.html

    ResponderEliminar
  4. La espera, la eterna espera, que juega con nosotros y nos hace desesperar. E incluso algunas veces, cuando la espera culmina, es tan ladina que no nos hace darnos cuenta y seguimos esperando, eternamente lo que hace tiempo que llegó y pasó...

    Un saludazo.

    ResponderEliminar
  5. Cuántas preguntas que no necesitan respuesta, Lara.

    Y aunque hubiera respuestas, no servirían para recuperar la ilusión que se ha llevado la desesperanza que derrama tus palabras.

    Y sin embargo, qué bonita resulta leerte. Te lleva a un amanecer frente a un espejo donde no se refleja nada, aumentando, si cabe, más aún la sensación de soledad.

    ResponderEliminar