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19 febrero 2013



 
 
Vestimos la conciencia
con el traje de domingo
y procuramos no incordiarnos
con incómodas preguntas
y eludimos cualquier cosa
 que se asemeje a un compromiso.
 
Nos basta con mirarnos
y estar cerca para saber
lo que pensamos y sentimos.
 
Nadie puede dar más
en tan poco tiempo,
seguro que la felicidad no sea esto
pero sabemos que sería lamentable
vivir sin habernos conocido.
 
 

4 comentarios:

  1. Qué bonito Lara, me encantó. Ciertamente es así, hay mucha gente que vive de esa falsa apariencia con olor a trajeado, sin darse cuenta de que a quién primeramente engañan, es a su propia conciencia, pero es que encima ni les importa.
    Buenísima entrada, donde aparece la ironía del destino, la crítica humana, la frivolidad, la superficialidad, las falsas apariencias.
    Amiga, un diez con mayúsculas a tu poema, mis felicitaciones y un abrazo.

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    1. Gracias Conchi por estas palabras....te aseguro que no pretendía tanto al escribirlo, se nota tu experiencia.

      Un abrazo...

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  2. Seamos sinceros y no intentemos aparentar lo que no somos en realidad, hay tantas personas que viven aparentando ser lo que no son… nunca se podrá ser feliz sin una conciencia clara.

    Un cálido saludo

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    1. Tienes razón Sneyder...no hay dada como ser sinceros con los demas y sobre todo con nosotros mismos.

      Gracias por tu visita ........Besossss

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