.

.

13 junio 2012







Se supone que cuando se está entre los brazos,
bajo las sábanas de quién nos tiene cautivados,
a quién seducimos y nos seduce y a quién terminamos 
  entregándonos, totalmente.....tan totalmente
tan extasiados, tan embriagados de esa locura
que proporciona una noche de hotel clandestina,
y de la celeridad que impone la despedida,
se puede comprender que  por un descuído
nos olvidemos algo.



7 comentarios:

  1. Sí, suele ocurrir, sobre todo cuando el encuentro es furtivo...olvidos que pueden revelar secretos inconfensables...pero ya se sabe, la situación determina ésta clase de fallos, el tiempo limitado, querer hacerlo todo dentro de ese tiempo...ese dulce aturdimiento y embriaguez que se le queda al amante...es inevitable, a propósito,¿te ha pasado a tí alguna vez?, besos olvidadizos.

    ResponderEliminar
  2. Hola Marengo, bienvenido,...parece que sí que suele ocurrir con frecuencia y con las cosas más variopintas, las prisas, lo nervios...jajaja...

    Ahh...que si me ha pasado...jajaja...he perdido, paraguas...gafas...lo típico...en el bus...en el taxi...jajaja......

    ResponderEliminar
  3. Bueno, me encantó la entrada, jaja, creo que al reloj, ni caso, a la hora menos, por supuesto, y bueno, al olvido, enterrarlo, jajajaja un abrazo.

    ResponderEliminar
  4. Siempre se olvida algo, aunque compensa lo que que te llevas puesto y puedes recordar...
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  5. Gracias amigas es un lujo veros por aquí.....Un abrazo.

    ResponderEliminar
  6. Mientras no se quiera olvidar lo vivido en ese encuentro, lo demás carece de demasiada importancia... un saludo.

    www.al-tren.blogspot.com

    ResponderEliminar
  7. Olvidar los momentos vividos sería imperdonable...

    ResponderEliminar